Son como bruscas oleadas de sorpresas más o menos deseadas o esperadas. A veces te benefician y otras no, pero siempre te cambian la vida de algún modo, te hacen crecer como persona y conocerte a ti mismo cada un día un poquito más.
Hay experiencias por las que es necesario pasar para llegar a buen puerto y a ser lo que en algún momento seremos y otras que mejor ni desear.
Todos los hechos tienen más de una versión y una verdad, nada es completamente universal, ni tiene una sola cara, ni estamos constreñidos a la hora de esperar.
Todo cambia, nada ha sido nunca igual ni mejor que otra situación anterior, solo diferente.
Comparar es de débiles, desarrollar nuestra mente hacia lo nuevo es de sabios y valientes.
Se consciente de lo que duele mentirse a si mismo y de lo que beneficia abrir los ojos frente a la realidad.
No te frenes, por que no habrá marcha atrás.
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